31 Hábitos para mejorar tu vida

habitos para mejorar tu vida
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Tu cerebro, tras millones de años de evolución, inventó un mecanismo llamado “hábito”, que le servía para gastar la menor energía posible en aquellas tareas que se repetían con frecuencia. Así contaba más fuerza disponible para asumir los imprevistos que pudiesen surgir.

Tu vida se desarrolla a través de cientos de hábitos que se ejecutan de forma automática. Tus hábitos determinan el camino por el que va a moverse tu vida y el ritmo al que vas a recorrerlo, de la misma manera que si a un coche que conduce solo le marcas la ruta y tu sólo tienes que sentarte a esperar a que llegue al destino. Una elección errónea de tus hábitos puede desembocar en insatisfacción.

La buena noticia es que los hábitos se pueden modificar en cualquier momento, igual que la ruta que se fija en un coche autónomo. Eso sí, hace falta un poco de fuerza de voluntad.

A continuación te propongo algunos hábitos positivos con los que puedes configurar tu vida, dependiendo de cómo quieras que ésta se desarrolle:

 

Hábitos para tener una buena salud

1. Come bien. No se trata de comer lechuguita y pescado todos los días, si no de comer equilibrado y teniendo en cuenta las necesidades energéticas que tu cuerpo va a tener. En el fondo comemos para eso: para aportarle energía al cuerpo. Dale la que va a necesitar, ni más ni menos. Si te vas a tirar en el sofá toda la tarde, no comas un platazo de pasta a la carbonara. En cambio, si vas a pasar la tarde moviéndote o vas a hacer deporte, quizás sea una gran opción.

2. Compra alimentos que brillen. Entre una manzana mustia y una brillante que desborda vida, compra la que que desborda vida. Entre un pescado que tiene color mate y otro que parece que todavía está vivo, compra el último. Tu organismo se nutrirá de mucho más.

3. Duerme bien. A parte de que estarás más guapo/a, tu mente funcionará con más soltura, serás más productivo/a, manejarás mejor tus emociones y tus relaciones serán más satisfactorias.

4. Haz deporte o baila o haz lo que sea, pero muévete. Por varias razones. Por un lado, reduces tus niveles de estrés, pues “consumes” el exceso de adrenalina que hay en tu sangre, una sustancia que nos hace maternos alerta. Eliminas las toxinas, o sustancias que tu cuerpo no necesita. Si las mantienes en tu cuerpo, ¿te imaginas qué efecto producirá en él?

 

Hábitos para tener buenas vibraciones

5. Meditación. La meditación tiene como objetivo adquirir mayor destreza en el manejo de la mente para permanecer equilibrados. Si la practicas diariamente, serás capaz de concéntrate mucho mejor y tendrás más facilidad para quitarle atención a esos molestos pensamientos negativos.

6. Un día a la semana despiértate sin despertador. Esto reduce los niveles de estrés, pues la orden que le das al subconsciente es que no hay prisa por hacer nada, que no hay obligaciones.

7. Visita la naturaleza una vez a la semana. Reducirás también tu nivel de estrés. Hay estudios científicos que demuestran que esto es así. Además, te nutrirás de energías positivas y verás todo con más claridad.

8. Realiza una actividad que absorba toda tu atención. Así cortarás el flujo de pensamientos negativos. Conozco mucha gente que va a clases de baile flamenco porque dicen que, para seguir los pasos, tienen que estar tan concentrados que no pueden pensar en otra cosa.

9. Vive en un lugar que tenga buenas energías. Ni se te ocurra hacerlo en otro sitio pues entonces es posible que sientas que tu vida no va bien.

10. Visita lugares que tengan buenas vibraciones. Te cargarás de ellas y, por tanto, las llevarás contigo.

11. Relaciónate con personas que tengan una energía agradable. Exactamente por la misma razón que el hábito anterior.

12. Celebra cualquier cosa. Hace poco un amigo me contó que se había ido a cenar con su novia para celebrar que habían comprado un vuelo para las vacaciones. Cada vez que tengas una buena noticia, celébrala para explicarle a la vida que quieres más de eso.

13. Cada día haz una actividad que te guste. Cuando haces lo que te gusta sonríes y disfrutas y, cuando eso pasa, te cargas de energía positiva. Puede ser algo tan sencillo como llamar a un amigo para contarle esa anécdota tan graciosa que te ha sucedido.

14. Reorganiza y limpia tus armarios. Los armarios son un reflejo de cómo almacenamos la información en nuestra mente. Si cada cierto tiempo sacas todo y lo vuelves a colocar, meterás aire fresco a tus ideas. Cuando lo hagas aprovecha para tirar o regalar algunas cosas que no te sirvan, pues en el fondo estarás sacando de tu mente pensamientos que ya no van contigo.

15. Limpia tú mismo/a tu casa y que no lo haga otro. Que me perdone el colectivo de las empleadas del hogar, pero cuando limpias tu casa limpias tu alma. Si otro limpia tu alma, nunca va a quitar toda la suciedad, pues habrá cosas que a él no le duelan. 

16. No te quejes. La queja es una energía adictiva. Cuanto más la consumes, más quieres. Tanto es así, que, sin darnos cuenta, tendemos a buscar situaciones en las que podamos pegarnos un buen chute de “queja”. Cuando dejamos de consumirla conscientemente, desaparece la tendencia a crear situaciones en las que podemos quejarnos.

 

Hábitos para crecer como persona.

17. Una vez a la semana haz algo para salir de tu zona de confort. Si haciendo lo que has hecho hasta ahora no has crecido, ¿qué te hace pensar que a partir de mañana la cosa va a cambiar? Tener el hábito de traspasar tus límites te ayudará a ampliar tus recursos personales y a conocerte mejor a ti mismo/a.

18. Invierte tiempo y dinero en tu mejora personal. Es algo que a la larga, sin duda, te dará más tiempo y dinero. Te convertirás en una mejor versión de ti mismo y serás capaz de hacer más cosas y de mayor valor. Fórmate, haz unas sesiones de coaching, lee libros, ¡lo que sea! ¡pero invierte en ti!

19. Relaciónate con gente de la que sientas que puedes aprender. Para crecer necesitamos maestros, no payasos.

20. Elimina de tu vocabulario las palabras “no”, “pero” e “imposible” y las expresiones “no puedo”, “tengo que” y “necesito”. Cuando están presentes, las cosas no suelen salir bien.

21. Sé coherente. Que tus pensamientos y tus acciones estén al servicio de lo que dice tu Corazón, y no al contrario.

22. Haz esfuerzos por conocerte mejor a ti mismo. Es la clave de todo. Si conoces todos los recovecos que hay en ti, conocerás el mundo de la misma manera. Como es adentro es afuera.

23. Da. Porque el Universo te necesita para llevar a cabo su Plan. Si lo dificultas, no necesitará alimentarte, pues no te necesitará.

24. Sé más tolerante. Cada persona con la que te encuentras está luchando una batalla interior de la que tú no sabes nada.

25. Escucha más y mejor. Nunca es suficiente: siempre hay algo de información que se te escapa.

26. Transforma los valles de los otros en grandes montañas. Haz grande al de al lado, y te convertirás en alguien grande. Pregúntate cómo podrías serle más útil al mundo.

 

Hábitos para el final del día (o para el inicio)

27. Pregúntate qué has aprendido en ese día. Ningún cabo se quedará suelto y te irás a la cama satisfecho. Descansarás mejor, tendrás más energía para el día siguiente y, además, estarás más motivado.

28. Da gracias por todo lo que ha pasado. Dar gracias a la vida es la mejor manera de ahuyentar el miedo (y de pedir más de lo mismo que agradecemos).

29. Pregúntate cómo podrías haber hecho las cosas mejor. Sin duda, eso te ayudará a crecer como persona, a superarte a ti mismo y estar más cerca de la excelencia.

30. Pregúntate qué quieres aprender al día siguiente. La vida tiene la fea costumbre de dar respuesta a todas nuestras preguntas. Además, cuando le damos al subconsciente la orden de aprender sobre algo, como por arte de Magia, nos presenta toda la información relevante al respecto de ese tema. ¿No te lo crees? ¡Haz la prueba!

31. Pregúntate qué puedes hacer para que el día siguiente tenga sentido. Si cada día de tu vida tiene sentido, al final tu vida habrá tenido sentido.

 

Foto: Lavender fields, Valensole, France. Roland Gerth.
 
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