El Autoconocimiento y los Sueños

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Tiempo de lectura: 6 minutos

Hace unos años participé como alumno en un curso que cambió mi vida. Llegué a él porque buscaba algo que me ayudase a resolver muchas dudas que tenía sobre algunos aspectos de la vida. Lo impartía un escritor chileno llamado Enrique Barrios. Había leído todos sus libros y nunca me habían dejado indiferente. Siempre me habían dado una respuesta. Y esa vez no podía ser menos.

Cuando me inscribí en el curso no tenía muy claro en qué consistía. Sabía que me iba a servir, pero no era consciente de la repercusión que eso iba a tener en mi vida. Ahora, casi 4 años después de aquello, puedo decir que cambió radicalmente mi vida: mi Interior cambió y, por tanto, mi percepción del mundo.

Ese curso me enseñó la importancia del Autoconocimiento en la vida de toda persona. Y escribo Autoconocimiento con mayúsculas por lo que representa. Ahora verás a qué me refiero.

La semana pasada ocurrió algo que me recordó que, sin esa herramienta, uno no puede vivir la vida plenamente. Fue gracias a un vídeo con una entrevista a un profesor de secundaria llamado Carlos González. Ha escrito un libro llamado “23 Maestros de Corazón” que no he leído todavía, pero que, por supuesto, voy a leer. En el vídeo-entrevista, Carlos González, habla de los efectos que tiene el Autoconocimiento en la vida de las personas.

Si ya lo tenía claro, gracias a esto, me ratifiqué en  que, si alguien quiere cumplir sus sueños, necesita trabajar el Autoconocimiento. Por eso, esta semana, quiero hablar de ello.

¿Para qué nos puede servir el Autoconocimiento?

Para que lo entiendas bien usaré una historia.

Pietro, un joven e inquieto pastor, está regresando a casa con su rebaño tras un largo día de peregrinaje. Es tarde, casi de noche. El cielo empieza a estar oscuro. A penas queda luz. Todavía está lejos de casa. Así que empieza a asumir que esa noche tendrá que pedir cobijo. “Hace frío. Necesito un lugar donde calentarme“.

En su búsqueda de un hogar que le acoja, a lo lejos, entre la frondosidad de los árboles, ve una casa grande, de una sola planta y con un tejado. Todas sus luces, de color amarillo anaranjado, están encendidas y la chimenea echa humo. “Parece un hogar cálido y acogedor. Seguro que sus dueños serán hospitalarios“. Pietro se acerca cauteloso con su rebaño a la casa. Si tienen perro, sus ovejas pueden asustarse.

No parece que haya peligro. Aún así, antes de llamar a la puerta, mira por la ventana para comprobar que la casa está habitada. Pero lo que ve le deja pasmado… Al ver la casa a lo lejos, no podía imaginarse que dentro de ella hubiese algo así. Se trata de una casa que no tiene habitaciones. Es una sala diáfana. Y está llena de gente. Pero llena llena. Hay entorno a unas 200 personas allí dentro. Se percibe un gran bullicio. Todos hablan acaloradamente con todos.

En mitad de la sala, hay un escenario pequeño que se ve desde todos los ángulos de la casa. Pietro, antes de entrar, decide observar qué ocurre y analizar la dinámica del grupo.

Siempre hay una persona en el escenario. Y todas las demás personas parecen hacer caso de lo que dice el que está sobre las tablas. La manera que tienen para alternarse en el escenario es totalmente anárquica. De hecho, cuando alguien decide subir al escenario, echa al otro de un empujón. Nuevo “actor”, nuevo comportamiento del resto de asistentes. Parece como si el que estuviese arriba tuviese poder para dominar al resto.

Dependiendo de quién esté en el escenario, el comportamiento del resto es más o menos ordenado y se percibe un mejor o peor ambiente. En un momento dado, alguien irrumpe en la escena y, de una forma muy violenta, saca del escenario al que estaba actuando. Su presencia hace que todo los asistentes comiencen a insultarse, golpearse, lanzarse objetos… En definitiva se perjudican. El desorden y el caos son la pauta.

Pietro cada vez estaba más asombrado por lo que estaba viendo. Aunque a la vez se sentía entusiasmado. La vida de un pastor puede resultar aburrida en algunos momentos. “Quién me iba a decir a mi que iba a encontrarme esto en mitad del bosque…” El mirar desde fuera otorgaba a Pietro una visión global de lo que estaba pasando allí dentro. Podía apreciar muchos más detalles que si estuviese dentro. Gracias a eso, pudo captar algo: todos los presentes se pegan entre ellos menos uno, que está al margen observando la escena. Parece como si él entendiese que todo lo que está ocurriendo está perjudicando tremendamente el ambiente de la casa en la que vive. En un momento dado, la mirada de Pietro coincide con la de este habitante. Parece como si sus mentes se hubiesen conectado. Pietro puede percibir con total claridad lo que él está pensando. Tanto es así que se hace clara en su mente una frase: “Como no tome cartas en el asunto, van a venir a por mi“. Acto seguido retira la mirada de los ojos de Pietro y sube al escenario. Su presencia hace enmudecer a todo el mundo. El que estaba en el escenario reconoce el poder del nuevo “regente” y se retira.

Pietro tiene los ojos como platos. No puede creer lo que ve, sobre todo después del caos que había en la sala: en cuestión de segundos, reina una total armonía. La calidad de la Energía del ambiente ha cambiado. Se percibe felicidad. Y otras muchas cosas….

***

En esta historia, la casa eres tú. Y las personas que hay dentro de ella son las diferentes subpersonalidades que vas utilizando sin darte cuenta a lo largo del día.

Siempre hay una que manda, que toma decisiones. Hay veces que esas decisiones te benefician y otras que te perjudican. Pero, entre todas las personas de la sala, hay una que es sabia y sabe qué es lo que te beneficia en cada momento. En la historia, es la última persona que sube al escenario. Su criterio es perfecto y siempre va a tomar decisiones que te van a beneficiar a ti y a tu entorno. Es “El Jefe“.

Para que entiendas mejor el tema de las subpersonalidades perjudiciales voy a poner varios ejemplos:

Puede ocurrir que, un día, tu “subpersonalidad fiestera” (llamémosla Lolo) tome el control y decida que hoy sales a emborracharte. Resulta que mañana tienes una reunión de trabajo importante a primera hora de la mañana. La decisión tomada por Lolo tiene consecuencias para tu vida. Es probable que pierdas el trabajo por llegar a la reunión apestando a alcohol.

Otro ejemplo. Puede ocurrir que tu subpersonalidad orgullosa (llamémosla Marisa) tome el control tras una discusión con un amigo. Todo tu ser estará a merced de las decisiones que tome Marisa. Lo más normal es que decida no arreglar las cosas con tu amigo. Eso te perjudicará porque perderás un amigo.

Además de subpersonalidades negativas, hay otras cuya acción es positiva. Pero siempre en su medida justa. Imagina el caso de tu subpersonalidad generosa (llamémosla Sor Paula). Sor Paula toma decisiones pensando siempre en dar algo a los demás. Su efecto es positivo, porque ayuda a las personas y, luego, recibes de éstas lo mismo o más. Pero Sor Paila no puede ser quien domine siempre tus actos, porque entonces regalarías todo tu tiempo para los demás y tu vida se vería afectada.

De todos los habitantes de esa casa sólo hay uno que sabe lo que hay que hacer en cada momento. Es “El Jefe”, aquel que subió al escenario cuando todos se estaban pegando. Es el director de orquesta perfecto. Toma todas las decisiones pensando en tu bien y, por ende, en el de tu entorno.

Si El Jefe está arriba, la cosas van bien. Si el que domina es otro, las cosas puede ser que vayan bien. O no…

El Jefe representa lo que tu eres de verdad. Algunos lo llaman Esencia, Corazón, Alma, etc. En mi opinión, da igual cómo lo llames, porque, probablemente, el que tienes delante no va a entender a qué te refieres. Salvo que algún momento haya sido consciente de que hay una separación entre su mente y él mismo. Para mi, como mejor se entiende es con las palabras “Lo que tu eres de verdad”. Pero aún así me encuentro con mucha gente que no sabe de que hablo.

Después de la historia y de su explicación puedes entender mejor la importancia del Autoconocimiento.

El Autoconocimiento tiene la finalidad de identificar quién está en el escenario en cada momento. Te ayuda a ir tomando consciencia de “lo que eres de verdad”, a base de mostrarte quién no eres. Si observas lo que pasa dentro de ti en momentos puntuales, puedes ver quién está en el escenario.

Con práctica y tesón, llegas a identificar cuándo está actuando una subpersonalidad y cuándo lo está haciendo “El Jefe”. Es decir, cuándo tiene el control la mente y cuándo “Lo que tú eres de verdad”.

Cuando llegues a ese punto, estarás en condiciones de otorgar el control al Jefe. Si te das cuenta de que no estás siendo “Lo que tú eres de verdad”, estás en condiciones de abandonar una situación que, más tarde o más temprano, te va a perjudicar.

Autoconocimiento
Nosce Te Impsum, en latín, quiere decir “Conócete a ti mismo”

La base del Autoconocimiento es la Observación de uno mismo.

Para saber quién está en el escenario, tienes que mirar hacia el escenario. Y si no puedes hacerlo, al menos tienes que ser capaz de mirar al resto de personas de la sala y ver cómo están actuando. Sólo puedes saber si es necesario cambiar al regente si sabes quién está dominando la situación.

El trabajo de auto-observación es duro. Ves cosas muy feas de ti mismo que no sabías que estaban ahí. Y suele pasar que, cuando las miras, les das poder. Entonces se sienten con fuerza para subir al escenario y dominar.

Esto no es fácil. Pero es la única manera de no actuar desde la mente. Cuando actúas desde la mente, eres lo que otros han querido que seas. No eres “Lo que tu eres de verdad”.

Los sueños nacen de “Lo que tu eres de verdad”. Si no, no serían sueños. Serían necesidades, obligaciones. Por eso pienso que la única manera de saber cuáles son tus sueños es siendo “Lo que tu eres de verdad”.

16 comments

  1. Muy interesante la nota y la importancia del Autoconocimiento. Como dices no es algo sencillo de identificar, es mucho el trabajo que hay que hacer, pero es necesario poder llegar a conocernos tan bien que podamos diferenciar que subpersonalidad es el jefe en determinado momento :)

    Saludos,

  2. No sé qué decir excepto gracias por tu artículo, a pesar de que implica llevarme deberes a casa…
    Estoy en una fase de creciemiento personal y normalmente te encuentras con mucha palabrería y mucho copia/pega, no con pensamientos que llenan y que hacen reflexionar para crecer cada uno a su manera.
    La verdad es que llegar al punto en que estoy ahora no ha sido nada fácil: es el camino difícil. Es ver que no eres tan bueno/guapo/perfecto como creías ni tan malo/feo/inútil como pensabas, sino solamente una persona con muchas facetas que intenta sacar lo mejor de sí misma.
    Otra vez, muchas gracias desde las Islas Canarias

    1. Hola Javier!

      Gracias a ti por el comentario. Leerlo me ha producido una tremenda satisfacción. Justo por lo que expresas es por lo que existe este blog.

      Las ganas de crecer no abundan en este mundo pero, el que las tiene, puede sentirse especial y afortunado. Esas ganas son un seguro de felicidad y sabiduría a lo largo de la vida.

      Me alegro de que me hayas dejado este comentario y, sobre todo, que lo hayas hecho en este artículo.

      Para lo que necesites, ya sabes dónde encontrarme.

      Un abrazo muy fuerte y a seguir creciendo!

  3. Me gusto mucho tu artículo, muy pocas veces nos detenemos analizar nuestro comportamiento y las consecuencias de que este trae a nuestra vida.
    Muchas felicidades

    1. Hola Anggi,

      Gracias por tus palabras y por leer el blog.

      Gurdjieff decía que “Toda la energía que se utiliza con el fin de ser conscientes es una inversión. La energía que se gasta de manera mecánica se pierde para siempre.”

      Un fuerte abrazo

  4. HOLA. ME GUSTO MUCHO COMO LO EXPRESASTE CON ESE RELATO, ES MUCHOMAS ENTENDIBLE, LO QUE ME GUSTARIA SABER SI HAY ALGUNAS TECNICAS O EJERCICIOS QUE TE AYUDEN AL AUTOCONOCIMIENTO. GRACIAS

    1. Hola César, muchas gracias por tu comentario.

      La verdad es que sí hay técnicas y ejercicios para aumentar el conocimiento que uno tiene de sí mismo.

      Estas técnicas se fundamentan en la auto observación y su objetivo es trabajarla día a día. Te pondré un ejemplo: Un posible ejercicio es concentrar tu atención en tu respiración (y únicamente en tu respiración) durante 1 minuto, 5 veces al día. Al poner tu atención en tu respiración, te darás cuenta de que tu mente se va a otras cosas y de que le cuesta mucho trabajo centrarse en la respiración. Esas cosas a las que se va son pensamientos recurrentes de los que uno normalmente no se da cuenta y que están mermando energía.

      El autoconocimiento, César, es la base de la superación personal. En mi caso hice un curso de 3 años en el que el objetivo era aumentar el autoconocimiento.

      Si te interesa profundizar sobre este tema, escríbeme un email a bobby@hazlodiferente.com y te cuento por dónde podrías empezar.

      Un abrazo!

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