Cambiar el punto de vista desde el que miras

Cambia tu punto de vista
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Mi pareja es bailarina. No está bien que yo lo diga, pero es una bailarina de Danza Española maravillosa y bastante importante. El pasado fin de semana actuó en un gran teatro. Representó de dos funciones. Una el viernes y otra el sábado.

El viernes vi la función como un espectador más, sentado en el patio de butacas. Fue maravilloso. El sábado tuve el privilegio de ver el espectáculo “entre cajas”, como se conoce en el argot artístico. Vi la función desde dentro. También fue maravilloso, pero las escenas que vi fueron totalmente distintas.

El ser que observaba, o sea, yo, vio el mismo hecho desde dos posiciones distintas: desde fuera y desde dentro.

Desde fuera se ve lo que todo el mundo ve cuando va al teatro: un espectáculo redondo, vistoso y bien ejecutado.

Desde dentro se ven los nervios, la ansiedad por salir al escenario, las órdenes del regidor para que el espectáculo vaya al ritmo adecuado, los lamentos de los artistas por ese detalle que no pudieron expresar… Un sin fin de matices que desde el patio de butacas no se pueden apreciar.

La próxima vez que vea un espectáculo en un teatro no lo veré de la misma manera. Seguiré viendo una ejecución maestra, una escena bonita, etc. Pero también veré los sentimientos del artista, su lucha por ejecutar a la perfección lo que tantas veces ensayó. La experiencia será más completa.

Obviamente, esto traté de aplicarlo a mi vida diaria. Vi clarísimo que si cambio el lugar desde el que miro, veré la función de mi vida desde otro punto de vista. Cuando miro la vida desde fuera veo los resultados, pero cuando la miro desde dentro, la siento y tengo control sobre ella.

Cuando observo desde desde el patio de butacas veo algo cuyo resultado no depende de mi. No puedo influir sobre lo que se ve en el escenario. En cambio, si me meto entre cajas, veo cómo se fraguan los cambios y como se traducen en algo externo. La función se representa desde ahí. Podría haber salido de espontáneo al escenario. El resultado del espectáculo habría variado. Y habría sido yo el responsable.

Mi conclusión fue: Sólo desde dentro del escenario se puede cambiar el curso de la función.

Puedes mirar la función de tu vida sin más. La mayoría de la gente lo hace. Pero también puedes interesarte por cómo funcionan las cosas desde dentro. Te aseguro que el mundo en el que vives cambia. Empiezas a tener control sobre lo que se representa en el teatro. Tú decides qué obra se representa.

Si sigues en la butaca estás a expensas de ver lo que se representa, te guste o no. Si te metes entre cajas, puedes variar el resultado de la representación.

Cambia la mirada hacia dentro. Si lo haces, lo de fuera cambia.

Foto: Applause for ballet dancers, Thomas Barwick

7 comments

  1. Hola
    Para poder tener el control de mi vida yo lo que hago es justamente mirar primero desde fuera de mi, observarme como estoy actuando, observar mis pensamientos ( pero sin hacer nada sin cambiarlos), observar mis sentimientos y valorar desde fuera. Luego vuelvo a mi y cambio mis pensamientos si es necesario y con ellos cambian mis sentimientos. Para tener ese control tengo que salir de mi desaprender todo lo que aprendí durante toda mi vida para poder tomar decisiones.
    Un saludo

    1. Hola María:
      En el fondo tu estás mirando la obra desde dentro todo el tiempo. Observas lo que pasa en tu interior y eso desde el patio de butacas no puede hacerse.
      Un beso y gracias por el comentario!

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