Cómo librarse de los pensamientos negativos

Cómo librarse de los pensamientos negativos
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Desde hace tiempo vengo trabajando en un método que permita a la gente controlar su diálogo mental y que éste no se les vaya de las manos; un método que ayude a la gente a comprender cómo librarse de los pensamientos negativos y recurrentes.

Todos sabemos lo incómodo y limitante que puede resultar una mente que parlotea constantemente una conversación negativa. Seguro que puedes pensar en algún ejemplo que hayas vivido hace poco en tus propias carnes.

También conoces los efectos beneficiosos de un diálogo mental positivo. Y seguro que también puedes pensar en algún ejemplo que hayas vivido en los últimos días o semanas.

Una mente que da mensajes potenciadores, te pone en órbita. Una mente que da mensajes negativos, será tu peor enemigo.

Por eso es muy importante aprender a gestionar ese diálogo interior, calmar el ruido interior.

 

Cómo se genera el diálogo interior

 

Periódicamente, realizo un curso monográfico donde explico a fondo el proceso mediante el cual se genera el diálogo interior y hablo de una serie de estrategias para eliminar los pensamientos negativos que a la gente le resultan muy útiles.

Me encantaría sintetizar el contenido del curso en un artículo y ponerlo a tu disposición. Pero la experiencia me dice que la mejor manera de asimilar ese conocimiento es participando en él. 

El formato con el que lo he diseñado y los ejercicios prácticos que en él entrego sirven para que los asistentes asimilen el modelo mental del diálogo interior y para que ellos mismos creen estrategias y actividades para eliminar los pensamientos negativos.

Aún así, te voy a dar unas nociones básicas. Con ellas te harás una idea de lo que ocurre dentro de ti todo el tiempo, ya que el diálogo interior es constante y no puede frenarse. En todo caso, puede reducirse y siempre con decenas de años de entrenamiento. 

Si por ahí alguien te dice que sí se puede frenar, es que no tiene ni idea de cómo funciona este proceso. Puedes hacerle caso y tratar de frenar tu diálogo interior. Pero te adelanto que te frustrarás en el intento.

En vez de frenarlo, cosa que requiere años de entrenamiento, mi propuesta es reconducirlo, convertirlo en positivo.

Si haces esto, obtendrás resultados más rápidos que si te centras en frenar el diálogo interior. 

Te frustrarás menos y vivirás más feliz. 

Dicho esto, vamos al lío…

Voy a explicarte cómo se genera el diálogo interior.

 

La función de la mente

 

Lo primero que tenemos que tener claro es que la función de tu mente es organizar; clasificar, estructurar y ordenar la información que capta del mundo en el que vives.

Para ello se apoya en procesos mentales. 

Todas las personas usamos los mismos procesos mentales. Lo que ocurre es que algunos los usan de forma estructurada y organizada y otros los usan de forma embarullada y desordenada. Aquí está la diferencia entre las personas exitosas y las personas que fracasan.

Cuando a la mente le damos únicamente la información adecuada y descartamos lo que sobra, funciona como un reloj. Sin embargo, posee un maravilloso y tremendamente útil mecanismo gracias al cual, cuando no hemos usado la información correcta, se queda enredada. No funciona bien.

Es un mecanismo muy valioso, ya que su función es avisarnos de que hay algo que no hemos hecho bien. Millones de años de evolución lo han generado.

Sin embargo, nunca nadie nos ha hablado de esto. Ni mucho menos nos han enseñado a comprender cómo funciona ni a prestarle atención. 

Gracias a este proceso, cuando organizas erróneamente la información que percibes del mundo, entonces tu mente desencadena un diálogo interior negativo.

Y cuando la organizas adecuadamente, entonces genera un diálogo mental es positivo.

 

¿Cómo organizar la información de forma adecuada?

 

La pregunta del millón…

En el curso del que te hablaba antes, explico que la mente, ante cualquier situación, y con el fin de organizar la información que va a recibir, necesita trazar un croquis gracias al cual identificar qué elementos entran en juego, dónde se ubican, cómo se relacionan entre sí, etc.

Para trazar este croquis, tiene que hacer suposiciones ya que no dispone de toda la información. Esto es importante. Reléelo.

En algunos casos, sobre todo en aquellas situaciones de la vida más comunes, dispone de mucha información, ya que lo conoce casi todo, pero siempre se le escapa algo. Y para cubrir eso de lo que no dispone, tiene que hacer una suposición.

Y esa suposición es la base sobre la que se va a crear el diálogo mental a partir de ese momento.

Vamos con un ejemplo para que se entienda mejor:

Una mujer, María, va todos los días a recoger a su marido al trabajo, Juan. 

Cuando Juan sale por la puerta de la oficina, él “supone” que María estará esperándole, como siempre. Esa suposición va a determinar todo lo que Juan va a decirse hasta que encuentre a María.

Se dirá: 

Voy a cruzar la calle por aquí, pues María estará esperándome donde siempre.

Voy a ir rápido, pues seguro que está esperando en doble fila y dificultando el tráfico.

Etcétera.

Juan, el marido, llega al lugar donde María siempre le espera. 

Pero María no está.

Juan se enfrenta a una situación nueva y su mente debe preparase para afrontarla. Para ello, tiene que hacer una suposición, ya que no dispone de información sobre lo que ha ocurrido.

Este es el momento clave. El diálogo interior de Juan va a depender de la suposición que haga.

Existen muchas posibles suposiciones, pero vamos reducirlo a cuatro:

  • Suposición 1. Seguro que María ha cogido atasco y no le ha dado tiempo a llegar.
  • Suposición 2. Seguro que a María le ha surgido algún imprevisto y por eso no le ha dado tiempo a llegar.
  • Suposición 3. María ha tenido un accidente.
  • Suposición 4. Tras la discusión de esta mañana, María ha decidido abandonarme.

Imagina cuál sería el diálogo interior de Juan durante los siguientes 2-3 minutos en cada uno de los 4 casos. 

Tómate un tiempo para analizar cada caso antes de seguir leyendo, hazme caso.

Cuando lo tengas seguimos.

No hay prisa.

Gracias.

En el 100% de los casos en los que tienes un diálogo interior negativo, éste proviene de una suposición negativa. Para eliminar tus pensamientos negativos tienes que detectar la suposición negativa que has hecho.

Seguro que en algún momento de tu vida has pensado algo parecido a las suposiciones 3 y 4 de este ejemplo y has comenzado a construir una posible catástrofe sobre esos pensamientos.

Voy con más ejemplos para que entiendas mejor todo esto. Te recomiendo que los analices como te indico, a modo de ejercicio para asimilar el concepto y que tu mente empiece a elaborar estrategias para eliminar los pensamientos negativos.

 

Ejemplo 1.

Rocío se ha enamorado varias veces pero todas ellas ha terminado con el corazón roto.

De pronto, tras varios meses soltera, conoce a alguien que le gusta.

Para prepararse ante ese inminente amor, su mente comenzará a hacer suposiciones para ordenar la información que está por venir.

Existen muchas posibles suposiciones, pero vamos reducirlo a cuatro:

  • Suposición 1: Me he enamorado varias veces y por eso ésta no me va a salir bien.
  • Suposición 2: Las ocasiones anteriores cometí errores y esta vez no voy a caer en lo mismo.
  • Suposición 3: Esta vez todo va a ir bien.
  • Suposición 4: Las personas anteriores no eran para mí. Pero ésta sí.

Imagina cómo se acercaría Rocío a ese chico que está conociendo, teniendo en cuenta las diferentes suposiciones. Desarrolla el diálogo interior que tendrá Rocío para cada una de estas cuatro suposiciones.

Hazlo, aunque este ejemplo no vaya contigo, pues te servirá para asimilar mejor todo esto que te estoy explicando. Cuanto más lo trabajes, más sencillo será para ti ponerlo en práctica.

 

Ejemplo 2

Cecilia siempre anda pensando que no va a tener dinero suficiente. Después de cobrar su nómina se promete a sí misma que tiene que hacer algo. Pero su diálogo interior termina por hacerle repetir los mismos patrones una y otra vez.

Llega el día 1 del mes y Cecilia recibe el ingreso periódico de la empresa para la que trabaja. Su mente comenzará a hacer suposiciones con el objetivo de prepararse para gestionar su dinero durante los próximos 30 días.

Como en el caso anterior, existen muchas posibles suposiciones, pero vamos quedarnos sólo con cuatro:

  • Suposición 1: Con esta porquería de sueldo no voy a llegar a fin de mes
  • Suposición 2: No voy a prosperar jamás y, por tanto, siempre voy a ganar lo mismo.
  • Suposición 3: El dinero, bien gestionado, puede cundir mucho. Soy capaz de gestionar correctamente mis finanzas.
  • Suposición 4: Mi valor como profesional es más alto de lo que me pagan. Me merezco ganar más dinero y voy a buscar un trabajo donde me paguen más.

Imagina cómo enfrentaría Cecilia, desde de punto de vista económico, los próximos 30 días, teniendo en cuenta las diferentes suposiciones. Desarrolla el diálogo interior que tendrá Cecilia para cada una de estas cuatro suposiciones.

Insisto, hazlo, practica. Cuanto más practiques mejor asimilarás el modelo mental y más lo usarás de forma correcta.

 

Ejemplo 3

Blanca teme que la despidan trabajo. Cada día vive con la espada de Damocles pendiendo sobre su cabeza. Cada vez que ve a su jefe, teme que éste juzgue mal su trabajo.

Una mañana su jefe decide reunirse con ella para analizar los datos de un informe que ella ha realizado concienzudamente. Éste le envía un email para proponerle una hora para el encuentro.

Cuando recibe dicho email, la mente de Blanca debe preparar la forma en la que va a organizar la información hasta ese momento y durante la propia reunión. Para ello, realiza decenas de suposiciones.

Quedémonos con cuatro de ellas:

  • Suposición 1: Mi jefe la ha tomado conmigo y me va a despedir durante la reunión.
  • Suposición 2: El informe está perfectamente realizado. Le va a encantar.
  • Suposición 3: Hay algunos errores, pero puedo justificarlos. Seguro que mi jefe es comprensivo
  • Suposición 4: Aunque el informe está perfecto, a mi jefe no le va a gustar.

Imagina cómo enfrentaría Blanca esa reunión, teniendo en cuenta las diferentes suposiciones. Desarrolla el diálogo interior que tendrá Blanca para cada una de estas cuatro suposiciones.

 

Ejemplo 4

Juana quiere dejar a su pareja. Está asustada ante la perspectiva de enfrentar la vida sin él. Y eso la retiene para dar el paso. Piensa que, si lo hace, su vida será un desastre.

Un día Juana tiene una fuerte discusión con su marido. Está decidida. Se ha armado de fuerza y de valentía. Pero llega el momento de construir inconscientemente el diálogo mental. 

Ante la incierta situación, sin duda, Juana debe hacer suposiciones de lo que se va a encontrar. Como en los casos anteriores, existen decenas de posibles suposiciones. Pero escogeremos tan sólo cuatro:

  • Suposición 1: No voy a poder apañarme en la vida sin él
  • Suposición 2: Aunque consiga apañármelas sin él, no voy a ser feliz. Es el amor de mi vida.
  • Suposición 3: Desconozco qué pasará si le dejo. Pero sin duda seré más feliz, pues ahora no lo soy.
  • Suposición 4: Me merezco ser feliz. Y voy a serlo sí o sí. Ya sea con él o sin él.

Analiza qué curso tomaría la vida de Juana en función de la suposición que hiciese. 

Hazlo. Este ejemplo es importante.

 

Ejemplo 5

Sebastián quiere montar un negocio pero no se atreve, por si sale mal.

Ha estado a punto de lanzarse varias veces. 

De hecho, en alguna ocasión, lo tenía todo preparado. Pero su mente le traicionó en el último momento.

Ahora se abre una nueva oportunidad. Los astros se han alineado y todo parece estar favorable.

Una serie de acontecimientos llevan a Sebastián hasta el momento de dar el paso de montar su negocio.

Justo antes del paso clave, la mente inconsciente de Sebastián comienza a construir una proyección de la realidad que va a vivir si monta ese negocio. Para ello hace decenas de suposiciones. 

Pero nosotros vamos a quedarnos sólo con 4 posibilidades:

  • Suposición 1: Voy a arruinarme. No soy capaz de hacer esto.
  • Suposición 2: Surgirán dificultades. Pero, de una manera o de otra, las solventaré. Ya sea por mi mismo o con ayuda de los demás.
  • Suposición 3: Seguro que me podría ir bien. Pero… ¿de verdad me lo merezco?
  • Suposición 4: Estoy a punto de vivir una aventura apasionante. Da igual el destino al que llegue mi barco; lo importante es vivir el viaje.

Analiza cuál será el diálogo interior que tendrá Sebastián para cada uno de los cuatro casos. Ese diálogo interior, ¿le ayudará a montar su empresa o será un obstáculo?

Se me ocurren decenas de ejemplos más. Sin embargo, voy a dejarlo aquí pues no quiero sobrecargar tu mente.

Te invito a que practiques con tus propios ejemplos, con aquellas cosas que más te preocupen.

Haz lo que hemos hecho aquí: de todas las posibles suposiciones que tu mente puede hacer, escoge cuatro y analiza cómo sería tu diálogo interior para cada una de ellos.

Si entrenas tu capacidad para evitar suposiciones negativas, podrás eliminar tus pensamientos negativos e instaurarás en su lugar una agradable y placentera conversación interior positiva 🙂

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