Cómo hacer meditación

¡Compártelo con el Mundo!

Tiempo de lectura: 4 minutos

Algunos de vosotros, tras leer el artículo que publiqué la semana pasada que hablaba sobre el equilibrio interior, me pedisteis que ampliase el asunto de la meditación. “Nunca he meditado y no sé cómo se hace, pero quiero incorporar ese hábito a mi vida: ¿Puedes contarme cómo se hace? Dame más detalles, por favor”.

Quiero aclarar antes de nada que la meditación no es necesariamente una técnica espiritual.  Aunque bien es cierto que ayuda de forma muy notable al progreso espiritual de aquellos que deciden tomarse en serio este aspecto de su vida. Sea cual sea el objetivo, la meditación como una técnica para sentirse bien con uno mismo. Algo así como hacer deporte, tener una buena alimentación, rodearte de la gente que te gusta, etc.

La meditación es una técnica con importantes beneficios físicos. Me reitero en que no tienes por qué usarla con fines espirituales. Es algo parecido a lo que ocurre con pasear por la naturaleza. Hay personas que lo hacen porque se sienten más conectadas con algo Superior y otras que lo hacen simplemente porque se sienten bien físicamente después de hacerlo. Depende de ti.

El proceso

La meditación es un proceso muy personal. Cada uno debe de adaptarlo a sí mismo y encontrar el método que le haga sentirse más cómodo. Cada persona es diferente y, lo que puede valer para uno, puede ser muy perjudicial para otro.

Voy a seguir con la analogía con el deporte, que yo creo que ayuda a que se entienda mejor. Hay métodos para ponerse en forma que se hacen mundialmente famosos por su efectividad, pero no son válidos para todo el mundo. La mayoría dicen que el método X les ha funcionado, pero una minoría dice que ese método es una mierda. Independientemente del método, es aceptado por todo el mundo que toda actividad deportiva viene precedida por un calentamiento. Con la meditación pasa igual. Necesitamos un “calentamiento previo” que nos ayudará a hacer una transición hacia un estado relajado, independientemente cuál sea tu método.

Mi objetivo, cada vez que hago meditación, es conseguir un estado de calma física y mental. El estrés produce efectos perjudiciales en mi cuerpo y en mi vida. Sobre todo, me dificulta ver con claridad la solución a problemas. Y me oculta el lado positivo de las cosas. Desde un estado de calma, esas dificultades desaparecen en gran medida y empiezo a ver las cosas positivas. Por eso lo busco.

Te voy a contar cómo hago meditación. Si no sabes cómo meditar, te servirá como punto de partida. Pero no te olvides que tienes que buscar la forma que mas se adapte a ti. Tú no eres yo.

Paso 1: Relajación

Este paso es una transición hacia el estado de calma mental. Su objetivo es estabilizar nuestra Energía. Cuando nuestra Energía está “revuelta” no nos sentimos bien. Por tanto, no podemos pensar con claridad. Se dice, comúnmente, que estamos “desarmonizados”.

La mayor parte de nuestro tiempo lo pasamos pensando. Pensando en cosas inútiles. Nuestra Energía mental se desordena. Pasa algo parecido a lo que ocurre cuando estás buscando información en un montón de papeles que están sobre una mesa durante 4 ó 5 horas. Al final, la mesa está llena de papeles totalmente desordenados. En esa mesa no puedes trabajar y, ni mucho menos, encontrar información. La relajación te ayuda a poner la mesa en orden.

-“Bobby ¿qué haces para relajarte?”-

Lo primero que hago es decidir de antemano el tiempo mínimo que voy a estar meditando. Si decido que voy a estar 30 minutos, programo el temporizador de mi teléfono móvil en una cuenta atrás para que me avise con una alarma cuando se haya consumido el tiempo. Así, puedo relajarme, ya que elimino una distracción muy importante: no tengo que estar pendiente del reloj.

Después me siento cómodo y asumo que voy a estar tranquilo durante 30 minutos. Algo así como lo que haces justo antes de irte a dormir: asumes que vas a entrar en un estado de relajación. Paso muy importante. Si no lo haces, mejor no te sientes a meditar, en serio.

El siguiente paso es dejar que mi respiración sea fluida. No trato de alterar su ritmo. Que sea el que tenga que ser, pero que sea fluido.

Pongo mi atención en el proceso de respirar y eso me ayuda a relajarme. Funciona bien.

Mantengo este proceso hasta que me siento 100% calmado. No lo dejo antes nunca.

-“¿Qué haces si no consigues calmarte?”- (puedes saltarte esta parte si a ti no te ocurre esto)

Puede ocurrir que estés tan nervioso o inquieto que no consigas relajarte. Es posible que te ocurra las primeras veces. Será buena señal, porque querrá decir que tu mente se está revelando ante ese frenazo al que le estás sometiendo. Ya sabes que, cuando le cambias las reglas del juego, se queja.

Si no puedes calmarte, tienes que concentrarte más todavía en el aire que entra y sale por tu nariz sin alterar tu ritmo de respiración. Durante un rato largo. Haz el esfuerzo de no pensar en otra cosa. Sólo en tu respiración. Que tu concentración sea mayor. A mayor peso a levantar, mayor esfuerzo. Si haces esto, tu mente va a tratar de distraerte. Es lo más normal del mundo. A todo el mundo le pasa. Si te das cuenta de ello, vuelve a concentrarte en tu respiración. Algo existe únicamente cuando le prestas Atención. Si centras tu Atención sólo en tu respiración, el resto dejará de existir. También aquello que te hace estar inquieto. Por lo tanto, podrás calmarte.

Cuanto más inquieto estés, más Atención tienes que poner a tu respiración y durante más tiempo. Más esfuerzo.

Una vez que estés calmado al 100%, sigue al paso 2. No avances si no has llegado al 100% de calma.

Paso 2: Ordenar ideas

Soy muy pesado con el tema, pero es que esta etapa no puede afrontarse si no se está 100% en calma. Sencillamente, no servirá de nada. Su objetivo es alcanzar una calma mayor poniendo en orden en nuestras ideas. Ya nos olvidamos de la respiración y nos centramos en nuestras cosas.

A partir de ahora, lo más importante es la intención. Has conseguido tener una máquina súper potente a tus órdenes y tienes que dirigirla hacia donde más te interese. Fiera domada. Es el momento de subirte a sus lomos y hacer que te lleve donde quieras.

En mi opinión, deberías dirigirla a poner orden, pero es sólo una sugerencia. Donde hay desorden no hay eficiencia. Y donde no hay eficiencia se desperdicia Energía.

Todos tenemos algo en lo que estamos pensando la mayor parte del día, algo que nos preocupa. Focalízate en esa idea y piensa lo siguiente: “Voy a solucionarlo. No sé muy bien cómo, pero voy a encontrar una solución“. Cuanto más convencido lo pienses, más efecto tendrá. Repítete el pensamiento tantas veces como sea necesario hasta que te convenzas de ello. Cuando te hayas convencido, vuelve a pensar en eso que te preocupa. Empezarás a ver pequeñas soluciones. Es hora de decidir en qué momentos del día vas a aplicarlas. Visualízate haciéndolo. Esto es muy muy importante. Visualizarse. Parece una tontería, pero lo que estás haciendo es quitarle el miedo a “tu cerebro” para cuando tenga que enfrentar esa situación. Como cuando convences a un niño de que no va a pasar nada malo :-)

“¿Qué pasa si no tengo preocupaciones? ¿Qué pasa si he encontrado solución a todas mis preocupaciones en 2 minutos?”

Entonces eres afortunado. Aprovecha la oportunidad. Visualiza cómo te gustaría que fuese tu día. Desde que te levantes hasta que te acuestes. Todo. Olores, sabores, miradas, colores, sensaciones. Todo. El día ideal. Pero siente que estás viviendo en ese momento cada una de las cosas que visualizas, que si no no vale. Si este es tu caso, ya me contarás que efectos tiene esto en tu día

IMPORTANTE: Cuando suene la alarma, termina la meditación diciéndote a ti mismo: “Cedo el control a la parte más sensata de mi, esa que soy cuando estoy calmado. Si, a lo largo del día, hay algún momento en que pierda el norte, no pasa nada, porque mi parte más sensata estará al mando, llevándome a actuar de la manera más conveniente“. Es importante que lo hagas. Si no lo haces, no pasa nada. Lo que ocurre es que no te estás dando la orden de estar calmado ante una situación que normalmente te genera estrés.

Duración y frecuencia

Cada cual debe fijar la duración de su meditación. Hay gente que empieza con un periodo con el que se sienten cómodos y poco a poco van alargándolo.

Yo hago 30 minutos, como mínimo. Con menos no me relajo y no soy capaz de poner la mente en orden. Busca tú tu mínimo de tiempo y no bajes de ahí.

La frecuencia debe de ser como mínimo diaria. Si no lo haces todos los días, los efectos no se notan. Ya que gastarás mucho tiempo de tu meditación en poner orden y no podrás avanzar. Es algo así como tener una botella agujereada y echarle agua sólo de vez en cuando. Siempre va a acabar por quedarse vacía. Tu sabrás cada cuanto necesitas “echar agua a la botella”.

Lo ideal es que lo hagas 2 veces al día. Una por la mañana y otra por la tarde/noche. La meditación de la mañana te ayudará a afrontar el día con calma y la de la noche te permitirá analizar el día. Ambas son igual de necesarias. Puedes hacer sólo una y no pasa nada. Si haces 2, el resultado es mejor. Pero vaya, te invito a que pruebes a hacer sólo una al día durante una semana y, durante la semana siguiente, dos al día. Quédate con lo que mejor te sientas.

Como hacer meditacion

****

Si te interesa esto de la meditación, haz una búsqueda en Google. Verás que hay cientos de variantes con miles de matices. Una vez que pongas la maquinaria en marcha te irán llegando aquellas variantes que sean más afines a tu forma de ser.

He encontrado un blog muy interesante que habla sólo sobre meditación, sus aplicaciones y diferentes técnicas.

Me interesa mucho saber qué efectos tiene la meditación en tu vida, tanto si usas la técnica a diario, como los que vas a iniciarte ahora. Si eres de los “asiduos” podrías completar este artículo con tu método personal. Te lo agradezco de antemano :-)

7 comments

  1. Me ha gustado leer esto aunque no se ahora mismo si es lo mismo meditar que hacer técnicas de relajación, estoy segura que no y ahora me he liado. Yo lo aplico con bastante frecuencia y es cierto que los resultados son inmediatos. Me suelo poner la mayoría de las veces música con sonidos de la naturaleza, sin más ruidos, todo tranquilo y a desconectar. Yo también lo recomiendo. Gracias!

    1. Gracias fiel Mayte. No fallas ni una semana! Me encanta!

      En mi opinión, la meditación y las técnicas de relajación están muy relacionadas. Más que nada porque necesitas relajarte para poder hacer meditación. A no ser que seas un “fiera” y seas capaz de meditar sin relajarte. O a no ser que te engañes y te pienses que estás meditando cuando en realidad, lo único que estás haciendo es dar vueltas a un problema.

      Muchas gracias por tus comentarios. Los valoro mucho.

      Un beso fuerte

  2. Hola Bobby

    Me gustaría compartir contigo mi experiencia con la meditación, meditar me ha ayudado a encontrarme, a incorporar a mi ser el perdón, la gratitud, mi misión.

    Este año he vuelto a meditar, con muy buenos resultados, tras leer tu post, me he dado cuenta que tengo que mejorar la meditación de la mañana, haré lo que comentas de fijarme un problema o situación, para evitar divagar.

    Un Saludo

    1. Hola Guillermo,

      Un placer tenerte por aquí.

      Te agradezco mucho que compartas tu experiencia. La verdad es que lo de meditar ayuda a ver la vida de otro color 😀

      Un abrazo!

  3. Muy buen post! Lo encontré buscando info en Google, fue muy loco el viaje 😀 jeje… Y creo que he encontrado finalmente el propósito (o algo parecido, la meditación me ayudará a saberlo) de la existencia en esta vida que me tocó vivir y creo que uno de los fines de esto es encontrarme a mi mismo… Pero a veces siento que cada vez me alejo más de la gente y tengo miedo de volverme demasiado introvertido como precio a auto-conocerme..

    Es muy loco pero jaja, pero quería escribirlo en algún lado 😛 tal vez a alguien le pasa algo parecido…

    1. Hola Saúl,

      Primero de todo… ¡gracias! La verdad es que da gusto recibir comentarios así.

      Yo creo que lo que te ocurre es algo habitual, cuando das un paso al frente para vivir la vida que quieres. En muchas ocasiones, las personas que nos rodean no las hemos elegido, si no que son “las que hay”. Cuando uno se ve con el poder de escoger cómo quiere que sea su vida, también se ve con poder para escoger a las personas que le rodean.

      Puede ocurrir que, por una temporada, te separes de la gente. No te preocupes. Ya volverás otra vez. El ser humano es sociable, igual que los leones son agresivos (sobre todo cuando tienen hambre). Más tarde o más temprano, volverás a necesitar relacionarte.

      Autoconocerse implica una búsqueda dentro de nosotros: ver qué está pasando en nosotros. Para eso se necesita poner la Atención dentro. Quizás por eso sientes esa necesidad de estar contigo mismo. Pero cuando miramos dentro, lo que observamos son nuestras reacciones ante lo que nos pasa. Y para observar reacciones, tenemos que tenerlas. Si nos aislamos de los demás, no habrá reacciones que analizar. No tendrás estímulos ante los que reaccionar.

      Disfruta del camino del Autoconocimiento. ¡Que es apasionante!

      A tu disposición para lo que necesites :-)

      ¡Un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

veces compartido

¿Quieres recibir de mis artículos en tu email?

¡Seguro que te resulta más cómodo!

¡Suscríbete a este blog!