Construcción de un “Salvavidas”

¡Compártelo con el Mundo!

Tiempo de lectura: 6 minutos

Leer es muy bueno porque estimula la mente, pero de nada sirve si no ponemos en práctica lo que vamos aprendiendo. Hay gente que tiene habitaciones llenas de libros pero jamás ha puesto en práctica lo que cuentan todas esas letras. Genial por ellos. En el fondo, no evolucionan. Eso sí, tienen una mente repletita de información.

Como ya hemos leído mucho, te propongo que te remangues y te metas en el fango. Vamos a hacer, sólo si tu quieres, un ejercicio práctico. Un ejercicio de Magia. Pero no hablo de magia de esa de cartas que desaparecen y de conejos que salen de los sombreros. Hablo de Magia de la Mente: la Magia de tu subconsciente.

Hace un par de años, publiqué un artículo que hablaba de una herramienta llamada El Mapa de los Sueños. El principio que subyace en el ejercicio que te propongo hoy es el mismo en el que se fundamenta el Mapa de los Sueños.  De hecho se trata de una práctica bastante similar, aunque con algunas variaciones. En el Mapa de los Sueños entran en juego cosas concretas. Pero aquí lo vamos a dejar lo más abierto posible. Cuanto más genérico mejor.

Vamos a crear un “Salvavidas”. Algo que sólo con mirarlo te va a ayudar a equilibrarte cuando te sientas perdido.

Trabajaremos con imágenes que queremos ver en algún momento de nuestra vida. El Salvavidas va a estar compuesto de una gran imagen conformada a partir de pequeñas fotografías que representen aquello que nos gustaría ver con nuestros ojos y sentir con nuestro cuerpo en el futuro, entendiendo por futuro lo que pasa a partir de este momento. Párate un segundo y toma consciencia de lo que es ahora y de lo que es futuro. ¿Lo ves? Es fácil.

Para empezar, hazte la siguiente pregunta: ¿Qué pinta te gustaría que tuviese tu vida en unos años? Imagina que pudieses puedes escoger los 20 estados emocionales que querrías que definiesen lo que te queda de vida. ¿te consideras capaz de hacerlo?

Si la respuesta es sí entonces sigamos.

Si la respuesta es no, por favor, esfuérzate en obtener esa capacidad y vuelve aquí sólo cuando la tengas. Esta página seguirá en el mismo sitio para entonces. Si no te sientes capacitado para responder a esa pregunta, por favor, no sigas. Será peor para ti. Hay pasos en la evolución de un ser humano que sólo pueden darse si éste se considera digno de escoger su propio destino.

¿Sigues? ¿Estás seguro?

En ese caso, tienes que escoger, durante un periodo máximo de una semana, un máximo de 20 imágenes que representen los estados interiores que definirán el resto de tu vida. Esos estados los escoges tú. Por lo tanto, pueden ser lo que tú quieras que sea. Tú lo limitas. Tú lo haces más amplio.

¿Que a qué me refiero con estados interiores? Te pongo un ejemplo: recuerda la mejor época de tu vida. Eso evoca en ti unas sensaciones muy intensas, un estado interior concreto. Probablemente estamos hablando de plenitud, alegría, confianza, apertura, etc.

Ahora piensa en el peor momento de tu vida. También evoca sensaciones, otro estado interior: el de aquel momento. Las sensaciones son radicalmente opuestas: cerrazón, lástima, preocupación, incapacidad, etc.

Lo que tienes que haces es imaginar los estados interiores que te gustaría experimentar de forma sostenida en lo que te queda de vida. No valen estados que hayas vivido ya. Tienen que ser nuevos. ¿Por qué no valen los que ya he vivido? Muy fácil: estás aquí leyendo esto porque quieres evolucionar y si vives lo mismo no evolucionas. Por eso tiene que ser nuevo.

Como sé que no es algo fácil, vamos a apoyarnos en imágenes. Éstas pueden ayudarnos a sugestionar nuestra mente y crear esos nuevos estados. A partir de lo que nos transmite una imagen, podemos saber si nos gustaría vivir eso o no.

Cuando vemos una fotografía, ésta deja en nosotros una impronta que normalmente no tiene que ver con las figuras que aparecen en la imagen sino con una serie de factores como la composición, el color, la lumiosidad, etc. La foto es un todo y nuestro cerebro, en primera instancia la procesa como tal. Luego aparecen los detalles: reconocemos las figuras que aparecen en ella y somos capaces de ver matices. Esa impronta primera que la imagen deja en ti, independientemente de su contenido, es a lo que quiero que prestes atención.

Como siempre, lo mejor es un ejemplo: Estas dos imágenes que te muestro a continuación contienen los mismos elementos: piedras apiladas. Pero transmiten cosas totalmente diferentes:

rescatarte a ti mismo
rescatarte a ti mismo

¿Lo ves?¿Percibes la diferencia?

Pues bien, entonces el ejercicio te resultará un poquito más fácil.

¿Dónde encontrar las imágenes?

Te propongo que entres en Whitewall.es y eches un vistazo a sus fotos. Hay muchísimas y de muy alta calidad, totalmente diferentes a otras fotos que puedas encontrar en internet. Mira todas las que puedas e identifica aquellas que te transmitan cosas que te gustaría vivir en el futuro; imágenes que te evoquen esos estados interiores que te gustaría experimentar.

Sé que esto no es fácil. Vas a ver que casi todas podrían encajar. Pero ahí está la miga del ejercicio: saber escoger cuáles son las que más van contigo. Mira muchas fotos. No te canses cuando lleves 100. Cada foto es diferente y nunca se sabe dónde estará aquella que clavará ese estado interior que anhelas (pero que todavía no sabes que anhelas).

El proceso te va a resultar muy divertido. Ya lo verás. Vas a descubrir tanto de ti mismo que no puedes hacerte una idea ahora mismo. Si llegas hasta el final (y espero que así sea), te aseguro que te vas a sentir muy feliz y con una potente sensación de tener un rumbo trazado.

Milton Erickson, el famoso hipnoterapeuta, decía que al subconsciente había que darle instrucciones vagas y amplias para que él mismo fuese capaz de confeccionar el escenario con los elementos que más le interesase. Eso es lo que vas a hacer: darle a tu subconsciente órdenes vagas y amplias de lo que quieres vivir. Tú quieres sentirte de una determinada forma y da igual en qué circunstancias lo hagas. ¿O no?

Si no estás seguro de qué responder a esta última pregunta, te recomiendo que no sigas leyendo. Acuérdate:  Hay pasos en la evolución de un ser humano que sólo pueden darse si éste se considera digno de escoger su propio destino. En ese caso, tu alternativa es El Mapa de los Sueños. Ya sabes, esta página seguirá aquí más adelante.

Recuerda, no tengas en cuenta el contenido de la imagen. Ten en cuenta lo que te transmite. Lo que te hace sentir. No juzgues si es bonita o fea, si contiene elementos que te gusten o no. Quédate con la impresión y evalúa si te gustaría vivirlo o no. Podemos estar hablando de una fotografía de un edificio de Chicago y tú no tener ningún interés en ir a Chicago. Pero esa fotografía te evoca algo que te gustaría sentir de forma más intensa. Escoge esa.

Mientras realizas tu búsqueda, cada vez que veas una imagen, pregúntate: ¿A mi me gustaría vivir esto? ¿Me gustaría sentir la sensación que me evoca esta fotografía? Te recuerdo que puedes elegir.

Cuando ya las tengas todas, imprímelas y júntalas en una imagen más grande. Ponlas en un lugar visible de tu casa. Como un cuadro.

Si se te da bien lo de editar vídeos, también podrías juntar todas las imágenes en uno. Puedes añadirle una canción de fondo cuya “impronta” sea afín a las imágenes que has escogido.

Cuando lo tengas terminado, míralo. Y sólo con mirarlo, sabrás qué quieres vivir en tu vida. Ya no necesitas vivir cosas concretas. Da igual, siempre que evoquen lo que transmiten estas imágenes. Todos tus sueños simbolizan estados interiores. ¿Qué más da cómo vivirlos?

La parte más importante viene una vez que está hecho: Ante cualquier elección que se te plantee en la vida, pregúntate si la opción escogida te acerca a lo que representa tu “Salvavidas”. Ante cualquier cosa que hagas, por pequeña que sea, pregúntate si te acerca a lo que transmite tu reciente creación o te aleja. Si te aleja, no seas tonto y no sigas por ese camino.

No te haces una idea del valor que esto puede tener para tu vida. Es incalculable. Pero sólo tiene valor para ti. Nadie lo entenderá. Será tu Salvavidas. Esas imágenes te definen. Son tu mejor guía. Cuando te sientas perdido, míralas. Te ayudarán a recordar quién eres. Sintonizan contigo. Son tú. Por eso las has escogido.

De nada.

***

Te dejo una muestra de las imágenes que he escogido para mi “Salvavidas”:

rescatarte a ti mismo


















4 comments

  1. Que intensidad…… estoy sin palabras.
    Si el articulo es genial , la muestra de fotos esta a su altura.
    Ahora nos queda lo complicado que es hacer mucha cocina, ingenio, disposicion y muchos ingredientes mas que no siempre tenemos.
    Yo estoy dispuesta a pensarmelo, aunque no estoy segura de llegar al final, pero muchas gracias por este regalo.
    Muxus.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

veces compartido

¿Quieres recibir de mis artículos en tu email?

¡Seguro que te resulta más cómodo!

¡Suscríbete a este blog!