Ejercicio de crecimiento personal #14

no te ofendas
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– Eres un mamón. –

– ¡Mamón tú!-

– ¡Oye! ¡No te ofendas!-

– ¡Pero si me has llamado mamón!-

– Ya, pero no te ofendas, hombre. Relájate.-

– ¿Pero como quieres que no me ofenda? ¡Me has insultado!-

– Ya… Pero no te ofendas. –

– No puedo evitar ofenderme. Y me ofendo más cada vez que me dices que no me ofenda. ¡Eso es otro insulto!¡Menudo despropósito!-

– ¿Por qué te ofendes? –

– Porque me has insultado.-

– Eso no es motivo suficiente. –

– Sí, sí lo es. Tu me insultas, yo me ofendo.-

– ¿Siempre que te insultan te ofendes?-

– Sí.-

– ¿También si te insulta un niño?-

– No, hombre. Con los niños es distinto. Ellos no se dan cuenta.-

– Pues piensa que soy un niño.-

– Eso no es posible. No eres un niño.-

– ¿Tu quieres ofenderte o no quieres ofenderte?-

– No, a ver… yo no quiero ofenderme. Pero si me dices esas cosas, pues me tengo que ofender. Ha sido culpa tuya.-

– O sea, que tu bienestar depende de los demás.-

– Si el mundo no hace más que molestarme, no puedo evitar ofenderme.-

– Si tú te dieses cuenta de los efectos reales que tiene sobre ti ofenderte, ¿te ofenderías?-

– Ya sé que efectos tiene ofenderme.-

– ¿Cuáles son?

– Me enfado, me pongo a la defensiva y se me va la paz.-

– ¿Qué más?-

– No sé.-

– Sí sabes.-

– Que no, que no sé. No seas pesado. Me enfado, me pongo a la defensiva y se me va la paz. Eso es lo que me pasa cuando me ofendo.-

– ¿Eso te gusta? –

– Obviamente no. ¿A ti te gusta sentir eso?-

– No, no. A mi no. –

– Pues ya está, listo. Que eres un listo.-

– ¡Oye!¡No te ofendas!-

– ¿Qué no me ofenda??? ¡Me tienes un poco harto ya ¿¿eh??!! ¡Te voy a meter una jg3jh#dgx …!

 

Ofendernos tiene muchos más efectos en nosotros de los que a simple vista se pueden ver. Es algo más que enfadarnos y ponernos a la defensiva. Conocer esos efectos, puede ayudarnos a molestarnos cada vez menos y, por tanto, a sentirnos mejor.

La sensación de ofensa es otro de los mecanismos que genera en nosotros energías negativas y que, por tanto, nos alejan de la Cámara Secreta de nuestro Corazón.

¿Te interesa saber más sobre lo que pasa en ti cuando te ofendes?

EJERCICIO #14: OBSERVA QUÉ OCURRE EN TI CUANDO TE OFENDES

Durante los próximos 7 días, cada vez que te ofendas, observa qué ocurre en ti. Observa cómo cambias, cómo se altera tu estado de ánimo,  tu forma de hacer las cosas, tu forma de hablar, tus expectativas sobre el resto del día, sobre la vida, tu positivismo, cómo cambia tu posición corporal, cómo percibes el exterior, cómo se modifica tu rasero para percibir la belleza, etc.

Observa todo lo que pasa en ti y apúntalo.

Es muy importante la sinceridad contigo mismo. Lo más normal es que tiendas a pensar que es el otro el que se ofende. Pero si hay conflicto es porque tú también te has ofendido. El enfrentamiento, en cualquiera de sus manifestaciones e intensidades, es una señal de que te has ofendido. Si llegas a ese punto, observa, porque te habrás ofendido.

 Foto: Lioness Yawning – Joshua Ets-Hokin

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