Un bicho, un oso y un reto

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Tiempo de lectura: 2,5 minutos

Durante estas últimas semanas me he dado cuenta de que, por mucho que nos empeñemos, uno no puede llegar muy lejos si hace las cosas desde su Ego. Si queremos vivir una vida con la que nos sintamos bien, es necesario conocer cuándo estamos siendo dominados por algo que no somos nosotros. Si somos capaces de verlo con claridad, el desprendernos de ese peso vendrá sólo.

A continuación voy a explicar, en base a mi experiencia personal, en qué situaciones actúa ese bichejo llamado Ego y qué hábitos podemos incorporar a nuestra vida para sentirnos un poco mejor con él.

¿De qué se alimenta el Ego?

Usemos un ejemplo:

Piensa en un bicho. Feo, muy feo, pero sonriente. Lo más asqueroso que te venga a la cabeza, pero con una sonrisa de oreja a oreja. Yo tiendo siempre a pensar en un gusano gordo y baboso tumbado en una hamaca en una playa del Océano Pacifico. Pero seguro que a ti te viene a la cabeza otro especimen.

El bicho crece muy rápido y puede hacerlo sin límites, ad infinítum. Puede comer, comer y comer que nunca va a saciarse. Cuanto más come más crece. Y cuanto más grande se hace, se vuelve más idiota, como las marmotas.

Ahora visualiza el momento en el que nace el bicho. Es pequeño, muy pequeño. Una larva. Si no quiere morir, necesita alimentarse. Así que, como eres la única persona que estás cerca, se piensa que eres su madre y te pide comida.  Pero… ¿¿de qué se alimenta??¿¿qué come?? ¡¡Rápido Bobby!! ¡no quiero que mi nueva mascota se muera de hambre en su primer día de vida!

Se alimenta de las Energías negativas que producen en ti algunos pensamientos…

(Se hace un silencio…)

(Sigue el silencio…)

(Persiste el silencio…)

– Aaaaaaaammmmm…¿Y cómo le doy de comer entonces?-

– Es muy fácil. Piensa en algo que te haga sentir incómodo.-

– ¿Vale pensar en lo pesado que es mi vecino?-

– ¡¡Sí!! ¡¡Sí!! ¡¡Perfecto!!-

Y tú vas y piensas en tu vecino y en la brasa que te da todos los días con sus ruidos. Y te sientes incómodo por dentro. Aparecen el Miedo y la Inseguridad y tu bichito se alimenta de ellos.

¡¡Bien!! !Le he salvado! ¡¡Viva!! ¡¡Viva!!

El bicho crece rápido, muy rápido. Ya tiene el tamaño de tu dedo pulgar. Parece mentira que hace unos minutos tuviese el tamaño de un grano de arena ¿eh?

Te vuelve a pedir alimento.

– Bobby esto es un poco rollo ¿no? Este bicho es peor que Pow… –

– No lo sabes tú bien… –

– ¿¿Qué hago?? ¿¿Le doy de comer??-

– Sólo te digo que estos bichos crecen mucho y cuanto más grandes se hacen, se vuelven más idiotas, como las marmotas. Consumen mucha Energía y pesan mucho. Deshacerse de ellos no es fácil. Se puede convertir en una carga de por vida. Así que tu verás…-

– Es que mírale, me da penita. Con esos ojitos tan tiernos… ¿¿Qué decías que había que hacer para darle de comer??-

– Pensar en algo que te haga sentir incómodo…-

– ¡Ah sí! ¡El vecino! Aunque esta vez le voy a dar otra cosita, la dieta variada es la base de la salud. Esta vez voy a pensar en el atasco que me como todos los días. Toma pequeño, aquí tienes tu dosis.-

Pasan unos minutos y el bicho vuelve a pedirte alimento. Y vuelves a dárselo. Y una vez más vuelve a pedirlo y vuelves a dárselo.

El jueguecito ya ha dejado de tener gracia. El bicho empieza a pesar y comienza a resultar incómodo llevarlo encima. Además, ahora, cada vez que tiene hambre emite un ruido muy desagradable que te aturde y te impide pensar con claridad. Y no hay forma de callarle. Sólo cuando le das de comer para. Pero te deja tan aturdido que te cuesta trabajo recuperar la claridad. Cuando ya parece que te sientes mejor, vuelve a pedir alimento.

 

Ya está. Estás perdido. El bicho ha vencido. Ha dominado su fuente de alimento. Pura supervivencia… No, no le culpes. En su situación, tú habrías hecho lo mismo.

¿Cómo matar al bicho?

Esto ha pasado, simplemente, porque tú lo has permitido. El bicho sigue vivo, ni más ni menos que porque tú le das de comer. Si no le alimentas, morirá.

Cuanto más pequeña es tu “mascotita”, más fácil es dejar de darle alimento, porque aturde menos y puedes obviar sus “ruidos ensordecedores”. Pero si resulta que se ha hecho grande como un oso pardo y te ha dominado por completo, no te agobies, que todavía hay esperanza. Ahora bien, enfrentarte a un oso pardo hambriento puede ser peligroso…

-¿Cómo dejo de alimentarlo? –

– Dejando de darle comida. –

(Silencio…)

(Se prolonga el silencio…)

No me mires así. No te estoy tomando por tonto. Es que lo que tienes que hacer es dejar de alimentarlo con esas Energías que lo han hecho así de grande. Si se ha alimentado del miedo que tienes a hacer el ridículo ante tu jefe, tienes que evitar sentir esa Energía. Es de esa Energía de lo que se alimenta.

-¿Y cómo se hace eso? –

Se trata de ir en contra de lo que tiendes a hacer de forma automática. De hacer las cosas de forma diferente (de ahí el nombre de este blog). De forma automática sientes miedo cuando te visualizas haciendo la presentación del informe ante tu jefe. Y con el miedo te bloqueas. Y tu bichito crece. ¿No será más lógico mantener la claridad para poder pensar en fórmulas que te ayuden a hacer una buena presentación?

A continuación te dejo un ejemplo práctico cuyo objetivo es que entiendas cómo se hace para vencer tus tendencias automáticas.

El reto: reducir el consumo

Durante una semana, cuando cojas tu coche, esfuérzate por gastar un 20% menos de combustible. Si no tienes coche o no lo usas habitualmente, no te preocupes. Puedes aplicarlo a aquellos momentos en los que te desplaces a pie. Si ese es tu caso, esfuérzate por gastar un 20% menos de tu energía.

Gastar un 20% menos te va a obligar a 3 cosas:

Observar en qué momentos gastas más combustible.

– Pensar qué puedes hacer para gastar menos combustible.

– Cambiar tu forma habitual de conducir.

Esa es la dinámica que tienes que seguir para dejar de alimentar al oso pardo. Si quieres matarlo de hambre, te recomiendo que durante esta semana practiques “reduciendo el consumo”. Entiende su mecanismo y, luego, si quieres, extrapólalo a otras áreas de tu vida.

Un abrazo

6 comments

  1. Hola Bobby estos post están geniales, los conceptos se pueden anclar a los animales, yo pense en un critter un moustro de una peli, hoy me di cuenta cuando alimentaba a esta criatura, pude parar y reconducir mis pensamientos, hoy he dedicado el día a realizar afirmaciones positivas para poner el foco en lo importante y protegerme de la negatividad externa e interna.

  2. Hola bobby, gtaciaas por el articuulo, aunque es dificil crees que. Enfrentando las cosas que te haacen sentir incomodo. Por ejemplo si tu eres bueno en natacion y alguien hablaa de lo bueno que es otra persona en natacion, y no de ti ennfrentar esto seria hablar positivamente de el y olvidarte de ti?

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