La importancia de saber esperar. Paciencia

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Tiempo de lectura: 2 minutos

Os presento a Winfried Freudenberg, alemán de 33 años. Lleva muerto 25 años.

Winfried Freudenberg

Este verano, ha sido un verano de símbolos. Tantos, tan variados y tan impresionantes que dan para escribir un libro (cosa que, por cierto, estoy haciendo). Pero uno de esos símbolos se me quedó grabado en mi memoria por encima del resto. Y ese símbolo fue este chaval, Winfried.

Hace unas semanas, pasé unos días en Berlín y visité la zona donde estaba ubicado el Muro que separó durante 30 años Alemania del Este de Alemania del Oeste. Ya no queda nada del muro en aquel lugar, salvo 4 paredes que se han mantenido para recordar aquella etapa de la historia del país. En la zona del “Memorial”, como la llaman, hay un césped muy verde con un monumento en el centro. Se trata de un muro de metal que contiene imágenes de todas y cada una de las personas que perecieron al cruzar el muro. Entre 1961 y 1989 más de 5.000 personas trataron de cruzar el Muro desde Alemania del Este hacia Alemania del Oeste en busca de Libertad. Cerca de 2.000 lo consiguieron. Unas 3.000 fueron detenidas. Y, lamentablemente, en torno a 100 murieron. Entre ellas Winfried. El último. Murió el 5 de Marzo del 1989 y el Muro fue derribado el 9 de Noviembre de 1989.

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Desconozco las razones que movieron a Winfried a saltar el muro. Probablemente serían de peso. Muy de peso. Para arriesgar su vida deberían de serlo. Pero sea como fuere, no supo esperar lo suficiente. Si hubiese aguantado tan sólo 8 meses más, no habría perdido su vida intentando pasar al otro lado de la pared. 8 meses en una vida no es nada. Bien es cierto que él no sabía que 8 meses después aquella tapia iba a desaparecer, pero… ¿Y si hubiese esperado un poco más? ¿Qué habría pasado? ¿Habría alcanzado su sueño?

Winfried me recordó la importancia de ser paciente. Quizás ese es su legado para la humanidad.

A veces pienso en imprimir esta foto suya, meterla en un marco y colocarlo en mi mesa. Cada vez que la mire cuestionaré si es el momento adecuado de hacer algo. Estoy convencido que mi subconsciente hablará a través de Winfried: “¡Todavía no! ¡Espera un poco!”. O quizás diga: “Ahora o nunca”.

Dicen que no hay un momento perfecto para hacer las cosas. Y probablemente así sea. Pero lo que sí que hay son momentos propicios. Y nadie más que nosotros podemos reconocerlos.

7 comments

  1. Si bien la paciencia es muy importante, ¿no crees qué ha de aplicarse con más énfasis a casos en los que, aún poniendo nuestro empeño para conseguir objetivos, no los hayamos conseguido todavía? El ejemplo de Wibfried está muy bien sabiendo la fecha exacta de la caída del muro, pero no crees que se centra en una paciencia “pasiva” en lugar de una paciencia “activa”?

      1. Entiendo paciencia pasiva como una forma de paciencia que alenta a esperar resultados sin realizar acciones para favorecer que esos resultados puedan venir, sin embargo, la paciencia activa la relaciono con aquélla que anima a seguir realizando acciones para favorecer los resultados, pero desligándote (o desapegándote) del resultado de las mismas. No sé si me he logrado hacer entender… jejejeje

        1. Sí, perfectamente. Pero con el artículo no pretendía hacer ninguna distinción entre ambas. Simplemente hablaba de la paciencia. ¿Dónde ves tú indicios de que estuviese hablando de la paciencia pasiva?

          1. Jejeje sólo pretendía decir que lo mismo el ejemplo no es el que mejor ilustra lo que quieres decir, y se puede interpretar como que paciencia es simplemente no hacer nada, cuando a mi modo de ver paciencia también es seguir haciendo, pero sin apegarse al resultado.

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